Me desperté con sueño después de dormir poco. Felizmente no fue una mala noche, si no todo lo contrario, pero el cerebro no deja dormir tan rápido como quisiera. En fin, me desperté con sueño. Una ducha rápida y fría y cuando me iba a poner a chambear, mi hermana me pidió que la lleve a la universidad, porque se le había hecho tarde.
Después de dejarla me llamaron para avisarme que se había acabado el papel del fax y como estaba cerca, me pasé a Tottus. Entré, agarré los rollos de papel y ya me iba a la caja cuando oigo que me llaman. “¡Joven!”
Era el señor García. Hacía meses que no lo veía. En realidad pensé que nuestro encuentro fue fortuito en aquella ocasión y que no me cruzaría más con él.
Conversamos un ratazo. Como aquella vez, se me pasó el tiempo hablando con el señor, mientras lo acompañaba a él y su esposa, la señora Mercedes mientras hacían sus compras. El señor García ha tenido suerte con su pensión y me alegro mucho por él. Es una vaina trabajar toda tu vida para que luego le tengas que mendigar al Estado. En fin.
Cuando ya me iba, después de despedirme con mucho cariño de los señores, el Sr. García me dijo “Joven, ¿qué se ha hecho?” “Nada señor, ¿por qué?” “Se le ve… más feliz que ese día” Me sonreí. “¿Si?” “Sí muchacho.” “Soy feliz Sr. García. Muy feliz.” “Que bueno joven. Cuídese” Se despidió con una sonrisa que significaba que sabía que quería yo decir.
Después de dejarla me llamaron para avisarme que se había acabado el papel del fax y como estaba cerca, me pasé a Tottus. Entré, agarré los rollos de papel y ya me iba a la caja cuando oigo que me llaman. “¡Joven!”
Era el señor García. Hacía meses que no lo veía. En realidad pensé que nuestro encuentro fue fortuito en aquella ocasión y que no me cruzaría más con él.
Conversamos un ratazo. Como aquella vez, se me pasó el tiempo hablando con el señor, mientras lo acompañaba a él y su esposa, la señora Mercedes mientras hacían sus compras. El señor García ha tenido suerte con su pensión y me alegro mucho por él. Es una vaina trabajar toda tu vida para que luego le tengas que mendigar al Estado. En fin.
Cuando ya me iba, después de despedirme con mucho cariño de los señores, el Sr. García me dijo “Joven, ¿qué se ha hecho?” “Nada señor, ¿por qué?” “Se le ve… más feliz que ese día” Me sonreí. “¿Si?” “Sí muchacho.” “Soy feliz Sr. García. Muy feliz.” “Que bueno joven. Cuídese” Se despidió con una sonrisa que significaba que sabía que quería yo decir.
7 comentarios:
q podra ser q lo tiene asi de cambiado?????
mmmmmmmm
ES DIVERTIDO QUE CUANDO UNO ESTA FELIZ LE PREGUNTEN SI SE HIZO ALGO...
LO MAS SENSATO SERIA SABER QUE LE SUCEDIO...
NO CREE UD?
no me grite Lady Turtle... :(
Chèvere, y es que caleta no eres hijo. Brillas.
nooooooooo se me quedo pegado el caps lock!
Lo curioso es que todos los de arriba saben qué es lo que se hizo usted, Mr. M. O mejor dicho, lo que usted hizo.
Hey... se nota el cambio ;) (y eso que no tengo muchos puntos de referencia anteriores)
Solo decir suerte y que cuides mucho a mi cyber-amiga, a quien quiero mucho y respeto, bye Saludos.
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